La polémica por la tala de árboles en un predio de Chacras de Canning volvió a poner en agenda una normativa clave del distrito: la Ordenanza 4851/CD/2025, que regula la protección ambiental y prohíbe la remoción de especies sin autorización municipal.
El tema tomó relevancia luego de que el Municipio de Ezeiza interviniera ante trabajos realizados sin permiso, tal como contó Noti Canning en una nota reciente.
Una aclaración clave: no rige en todo Ezeiza
Uno de los puntos más importantes —y que suele generar confusión— es que esta ordenanza no se aplica en todo el distrito, sino únicamente en zonas específicas definidas como áreas de protección ambiental.
Entre ellas se encuentran sectores como Chacras de Canning, donde la normativa tiene plena vigencia por tratarse de una zona incluida dentro del esquema de “corredor verde”.
Esto significa que:
- No todas las localidades de Ezeiza están alcanzadas por estas restricciones
- Las exigencias ambientales son más estrictas en áreas puntuales
- Chacras de Canning es una de las zonas donde el control es más riguroso
Protección ambiental y “corredor verde”
La ordenanza establece la creación de un “corredor verde”, con el objetivo de preservar la biodiversidad local y evitar la fragmentación de los ecosistemas.
Entre sus fundamentos, la normativa advierte sobre:
- La pérdida de biodiversidad por el avance urbano
- El impacto negativo sobre flora y fauna autóctona
- La necesidad de conservar humedales y espacios naturales
En ese marco, se plantea una política activa de protección ambiental que incluye restricciones concretas sobre la intervención en el arbolado.
Prohibido talar sin autorización
Uno de los puntos centrales es claro: no se pueden talar árboles sin autorización previa del Municipio.
Esto implica que:
- Cualquier remoción de especies debe ser evaluada por el área ambiental
- Se requiere un permiso formal antes de iniciar trabajos
- La intervención sin aval puede derivar en sanciones
En zonas alcanzadas por la ordenanza —como Chacras de Canning— este requisito es obligatorio y su incumplimiento puede motivar la intervención municipal.
Este marco legal es el que se aplicó en el caso reciente ocurrido en Chacras de Canning, donde se detectó la tala sin permiso en un predio destinado a un proyecto educativo.
Según explicaron desde el Municipio, la intervención oficial se basó justamente en que el predio se encuentra dentro de una de las áreas alcanzadas por esta ordenanza.
Un modelo de desarrollo con límites
La normativa busca equilibrar el crecimiento urbano con la preservación ambiental, en una zona donde los desarrollos inmobiliarios avanzan rápidamente.
Pero también introduce una diferenciación territorial:
no todas las zonas tienen las mismas reglas, y en áreas protegidas como Chacras de Canning, los controles son más estrictos.



