Una situación irregular encendió la alarma entre vecinos de Chacras de Canning y derivó en la intervención del Municipio de Ezeiza. Según confirmaron desde la Secretaría de Ambiente, se detectó la tala de árboles sin autorización en un predio donde está prevista la construcción de una escuela.
El hecho salió a la luz tras el aviso de vecinos, quienes alertaron que en el lugar se estaban retirando ejemplares arbóreos con el argumento de contar con habilitación municipal. Sin embargo, al presentarse en el sitio, el secretario de Ambiente, Gustavo Boccaccio, constató que no existía la autorización correspondiente.
“Cuando llegué, ya habían sacado tres árboles y estaban por retirar un cuarto. Les pedí que me mostraran la habilitación y no tenían nada”, explicó el funcionario.
Falta de permiso ambiental
Desde el Municipio remarcaron que, en este tipo de desarrollos, es obligatorio cumplir con la ordenanza del Corredor Verde sancionada el año pasado. Esta normativa exige que los propietarios o desarrolladores presenten ante el área de Ambiente un relevamiento detallado del arbolado del terreno, indicando qué ejemplares serán removidos y de qué manera se compensará su extracción.
“Siempre necesitan un visado municipal antes de intervenir sobre los árboles. En este caso, no hubo ninguna presentación en Ambiente”, detalló Boccaccio en diálogo con Noti Canning.
Si bien el proyecto ya había ingresado en el área de Planeamiento, aún no contaba con la aprobación necesaria para iniciar obras, lo que agrava la situación.
Infracción y compensación obligatoria
A partir de lo ocurrido, el Municipio avanzará con una infracción contra los responsables de la tala. Además, deberán compensar los árboles retirados mediante la plantación de nuevos ejemplares, en una cantidad que será determinada tras una evaluación técnica.
“Se va a hacer una medición para calcular cuántos árboles deberán reponer. En los próximos días, personal técnico se acercará al lugar para avanzar con ese proceso”, indicaron desde la cartera ambiental.
El rol del comité de Chacras
Por otra parte, desde el Municipio recordaron que el barrio Chacras cuenta con un comité que funciona como instancia preliminar para este tipo de desarrollos. Allí, los proyectos deben ser consensuados con los vecinos antes de su presentación formal.
Si bien este paso no es vinculante, forma parte del proceso de evaluación. En caso de no haber acuerdo, la decisión final queda en manos del Estado.
El episodio vuelve a poner el foco en la importancia de respetar las normativas ambientales vigentes y los procesos de control, en una zona donde el crecimiento urbano convive con la necesidad de preservar el entorno natural.



